

A muchos les sorprende que la cocina tradicional de un país latinoamericano incluya sopas, ya que la mayoría piensa que los menús latinoamericanos se centran en frijoles, arroz y aguacate. Para que se hagan una idea de la variedad y exquisitez de las sopas tradicionales colombianas, les contaré sobre mis tres favoritas.
Ajiaco
Originario de Bogotá D. C., el ajiaco también es una sopa popular y tradicional que se sirve en los departamentos colombianos de Boyacá y Cundinamarca. Para preparar ajiaco, se necesita pollo, maíz, papas (papas criollas amarillas y papas sabaneras blancas) y hojas de guasca. Al cocinar a fuego lento, las papas amarillas se deshacen y derriten, dándole a la sopa una consistencia espesa que a veces hace pensar que es una crema y no una sopa a base de agua. Un tazón de ajiaco se suele acompañar con una porción de arroz blanco, aguacate, alcaparras y una cucharada de crema de leche. Fue uno de los primeros platos tradicionales colombianos que probé, y desde entonces se ha convertido no solo en uno de mis favoritos, sino también en una de mis comidas favoritas.
Mote de queso
Otra de mis sopas colombianas favoritas se llama mote de queso y es una sopa tradicional de la costa caribeña colombiana. El mote de queso se prepara con ñame criollo (ñame blanco), queso costeño (queso artesanal costero), cebolla, jugo de limón y ajo. Es una sopa única, y nunca he encontrado ni probado nada igual en ningún otro lugar. El hecho de que el queso no se derrita, sino que mantenga una consistencia masticable, le da un toque especial a este plato increíblemente delicioso. Les advierto que puede ser difícil encontrar un buen mote de queso, pero sin duda es un plato que querrán buscar y probar si viajan a la costa caribeña colombiana.
Mazamorra
Un poco diferente de las sopas mencionadas, la mazamorra lleva muy pocos ingredientes y a veces se consume como bebida más que como alimento. Es originaria de Medellín y el Eje Cafetero de Colombia, y se elabora moliendo granos de maíz (amarillo o blanco) con un mortero, dejándolos remojar en agua y luego cocinándolos hasta que adquieran una consistencia suave. Una vez cocida, la mazmorra se sirve en taza o tazón, dependiendo de si se va a consumir como bebida o como sopa, y se acompaña con leche y panela (azúcar de caña sin refinar); se agregan en porciones al gusto. Si bien he comido mazamorra como plato principal, en Medellín y el Eje Cafetero de Colombia, se suele comer como aperitivo, guarnición o como bebida para acompañar platos tradicionales como la bandeja paisa (un plato que consiste en arroz, frijoles, carne de res, huevo frito, plátano maduro, aguacate, chorizo y chicharrón) y el mondongo (una sopa hecha con estómago de res).
Con suerte, al describir estas tres sopas, te he ayudado a ver que hay una gran variedad de sopas en Colombia y que los países latinoamericanos pueden servir excelentes platos sin necesidad de depender de frijoles y arroz.
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